¡Oh, si!... algunas grandes novedades recorren estos campos.... empecemos por las pequeñas y más comunes...
El Sensei me pidió ser la nueva representante estudiantil para este año. Eso quiere decir que le estaré dando una mano (como hasta ahora) pero que cobraré unos yenes... no estoy muy de a cuerdo pero mal no me vienen.
También, dado que en enero tengo muchos cumpleaños de gente querida, fui a un local de turcos donde siempre compro las tarjetas de teléfono porque duran mucho más. Se llama Interfood y esta cerca de donde estudié japonés. Allí paso algo raro, porque el esposo me confundió con una turca y me empezó a hablar en turco.... ¿¿LO QUEEEEÉ??. Eso desembocó en que me invitaran un té con pancito, y en una charla de como dos horas sobre filosofía y religión. Estuvo más que interesante ya que me explicaron mucho sobre sus creencias, sin intentar lavarme el cerebro, y también me escucharon a mi sin juzgarme o tratar de convencerme de cambiar. Así que intercambiamos teléfonos con Serpil y Serhan (así se llama el matrimonio) y quedamos en que me llevarían a la mesquita uno de estos días.
Buen.... el colegio, para variar.... ¡me tiene con una acidez!¡Malditos pendejos de mierdaaaaaa! Estamos con una nueva animación... esta vez son 7 segundos....¡Ah! creo que no subí el link de la primera, ¿no?
¡¡¡MIREN ACAAAAAA!!! Yo hice "Leo". Bueno, volviendo al tema... Resulta que como me iba de viaje el miércoles anterior a que debiéramos pintar los cuadros, mis compañeros me pidieron terminar para el martes por la mañana. Desesperada, pedí socorro a Nathalie... tooooda la noche, y apenas malogramos un segundo. Aunque avisé y dije que entregaba eso cuando uno de los chicos pasara por mi estación, nunca me llegó la respuesta. Más tarde, recibiría un mail diciendo que todos los tiempos habían cambiado... o sea, que si hubiese terminado, tendría que hacerlo todo de nuevo.
Vamos con lo lindo.... ¡
Sapporo! (en el norte de Japón) ... uno de los viajes más desolpilantes que he tenido.
El martes la pase en lo de Sonia, donde me enseñó a cocinar la tortilla española... de allí estábamos cerca del aeropuerto de Haneda, por lo que pasé la noche en su casa.
El miércoles nos juntamos con Jas y Nath bien tempranito, y emprendimos el vuelo. Llegamos a Sapporo, y todo blaaaaanco, ¡precioso!. Hacía cosa de 2 grados, pero con solcito. El hotel, tuvimos la suerte (a Jas) de elegirlo
al lado de donde empezaba el
Festival de nieve, evento que fuimos a ver -estábamos en Susukino-. En pocas palabras, durante el festival se hacen esculturas gigantes de nieve, y algunas más pequeñas de nieve y/o hielo.
Lo primero fue almorzar: fuimos a comer un famoso ramen con miso (ramen son fideos, miso es una sopa) y salir al rescate de unos irlandeses que no entendian ni jota del menú... no sin antes ser el show del local... nos hemos reído que daba calambre. Ahí Sonia introdujo la frase "Tienen la tele encendida", la cual usaríamos todo el viaje. De allí salimos, paseando entre las esculturas de hielo, hasta donde está el evento principal. Tienen que ver las fotos... ¡estaban fabulosas e imponentes!. Así que pululeando por ahí, llegamos a un lugar donde nos dejaron hacer nuestros propios vasos de hielo. Si si... Jas y yo le dimos duro... pero no sabíamos que era una especie de competición y teníamos solo 5 minutos. Igual, después nos tomamos una coca cola bieeeeeen helada en nuestros flamantes vasos. A todo esto, los japoneses con "la tele encendida" se acercaban al lugar. Los organizadores, chochos, nos regalaron unos pines. Luego, de paseo hasta el baño con Sonia, nos paramos a hablar con la delegación de Hawai... si.. Hawai hace esculturas de nieve... Y nos regalaron otro prendedorcito, de las aerolíneas hawaianas, que tiene lucecitas. Y ahí no más Sonia se puso a hacerle bromas a un pobre vigilante, que tenía un bastón de luz roja: le mostraba el pin y le decía "Usted tendrá luz roja, pero ¡mire! ¡yo también tengo luz verde! ". Y la arrastré antes que pensaran que estaba borracha.... bueno, que las dos, porque yo me descostillaba de la risa. La muestra contaba con 12 sectores, largos como una cuadra de la 9 de julio, pero más angosto. Solo vimos 11.... el frío nos ganó. A las 19hs era INSOPORTABLE. Estábamos con
hokkairos y no dábamos para más, así que nos regresamos hacia el hotel. Antes, cenamos. Nath y Sonia se fueron a tomar una sopita y Jas y yo, fuimos a comer curry. Así solitas, cuando volvíamos vimos un local de Baileys hecho de hielo... y nos empezamos a sacar fotos. Los japos chochos, nos sacaban fotos y nos invitaron a tomar un Baileys con cocoa... ¡yai! ¡que bien que vino!. Después nos pasamos a otro local de hielo, que era un show room de Columbia. Como nos vieron entrar con ropa de la marca, nos hicieron un regalo... unos hokkairos reusables. En realidad, el hokkairo -esa bolsita que toma calor- es descartable, y están sacando estas nuevas... Volvimos super felices al hotel.
El jueves, no teníamos planes precisos, salvo que iríamos a
Otaru a pasar el día. El tren que nos llevó hasta allí solo tenía tres vagones. Salimos de la estación y empezamos a caminar por una avenida ancha. Lo primero, una servidora se desvía del camino porque unos montículos de nieve le llaman la atención, y descubrimos un parque con esculturas y construcciones de nieve y hielo. Allí tratamos de sacarnos una foto con Sonia, como si fuésemos a darnos un besito en un iglú con forma de corazón. Entre que la otra loca se reía y me hacía reir a mi, le pegué flor de escupitajo en la cara y terminó todo en una pseudo violación y guerra de nieve.
Hicimos un par de compras -souvenirs- y nos fuimos a pasear por el costado del canal, donde estaban preparando el
festival de lámparas de Otaru. Se hacen muchas bolitas de nieve, y se hacen lámparas con eso. Sólo vimos las preparaciones, ya que el festival era el sábado. Había un señor que estaba haciendo una obra muy chula, con caritas. Nos quisimos sacar una foto con él, y nos sugirió de hacer caritas con él. Así que Nath y yo, saltamos primeras -artistas frustradas- y nos pusimos a hacer las caritas. Jas se sumó luego. Llegó un pibe jovencito... los dos japos nos miraban jugar en la nieve. Sonia, al mejor estilo mamá, se quedó a un costado sacando fotos y charlando con todos los que pasaban. ¡La cantidad de gente que paró a sacar fotos! y encima nosotras los invitábamos a venir al festival como si fuera nuestra la obra. Como recompensa, no solo nos dejaron poner nuestros nombres, sino que nos mandaron a un local que tenían con la promesa de un té y una sopita calentitos.... y nos dibujaron el mapa en un tablón de madera. Íbamos entonces las cuatro con un tablón con mensaje de recomendación, buscando el local... ¡la tele, la tele!. Encontramos el lugar, y nos recibieron muy bien. Eran todos productos hechos de alga, así que sabía más o menos igual. Como les dijimos que no teníamos planes, nos sugirieron ir a un onsen, los baños termales. De hecho, les comentamos que buscábamos un
rotenburo, un baño al aire libre. Nos dieron la dirección del "Yu no hana" ("flor de agua caliente"). En el camino, paramos en una tienda de cajitas musicales. Me compré una de Totoro (la melodía de Kaze no toori michi) y un cd con melodías varias de Ghibli.
Al onsen tuvimos que llamar antes por mis tatuajes. Por suerte no hubo problemas, fuimos, alquilamos las toallas, y a bañarse. Fue hermoso que, al salir al rotenburo empezó a nevar... nos quedamos mucho tiempo, haciendo roña y relajándonos. Pero.. cuando salía, lo hice muy rápido y me agarró una flor de descompostura. Por suerte las niñas se hicieron cargo, y me mejoré rápido. Ya con las ropas del onsen, nos sacamos unas fotos... nunca me había sacado una foto alguien desnudo, pero buen. De allí, debíamos tomar un bus a la estación. Casi lo perdemos. Entre la nieve y que nos equivocamos el lado de la calle, lo agarramos de pura chiripa. Y así, tarde y cansadas, nos volvimos a Sapporo... para ir al karaoke. Yes!, gargantas doloridas, cuerpos cansados y aún nos dio para hora y media aullando a más no poder.
Finalmente el viernes.... no se preocupen, ya termino de escribir esta biblia. Teníamos poco tiempo, así que fuimos a la última parte del festival de nieve, donde había un laberinto y deslizadores. Nath salió última, y se ligó tres bolas de nieve en la cabeza. En el camino al deslizador, pasamos por un campito lleno, pero LLENO de hombrecitos de nieve. Y ahí nos quedamos, a armar hombrecitos de nieve... ¡jojojo!. El tiempo no nos dio para más y luego de una rápida comida, nos volvimos. Nath se quedó sacando fotos, y las otras tres nos fuimos con la intención de tomarnos unos Baileys. Caímos en un karaoke hecho de hielo, donde cantamos gratis y nos dieron Baileys gratis tambien.... si, ya se que repito "Baileys" y "karaoke" cada dos renglones, perdón. La cosa es que ese penoso recital saldrá también al aire. Sonia dijo que lo grabaría.
Volvimos sin mayores problemas, super cansadas, pero felices, con regalitos y muchas fotos y videos... los cuales NO TODOS estarán a su disposición. Lo lamento, pero todavía me queda cierto grado de pudor, aunque no parezca, ¡jeje!.
Y ahora, no les explicaré demasiado para no aburrirlos más, pero.... mi compañera de habitación, Patience..... huyó a los EEUU. Sip, así como lo leen. Es difícil y largo de explicar por aca, pero ahora estamos viendo con el Sensei cómo hacemos para resolver el despelote que nos dejó de recuerdo.
Los dejo por ahora... subiré las fotos en cuanto pueda. Saludos!!
Ah! acá van un par más de mis trabajos. Pavaditas para algunas clases: